Instalador fotovoltaico realizando la instalación de placas solares en el tejado de una vivienda

¿Qué es una instalación fotovoltaica de autoconsumo y por qué te conviene tener una?

Instalador fotovoltaico realizando la instalación de placas solares en el tejado de una vivienda
Instalador fotovoltaico realizando la instalación de placas solares en el tejado de una vivienda

¿Te gustaría generar tu propia energía eléctrica y ahorrar en tu factura de la luz? ¿Quieres contribuir a la transición energética y reducir tu huella de carbono? Si la respuesta es sí, quizás te interese conocer qué es una instalación fotovoltaica de autoconsumo y cómo puede beneficiarte.

Una instalación fotovoltaica de autoconsumo es aquella que te permite aprovechar la energía del sol para producir electricidad y consumirla directamente en tu casa o negocio. De esta forma, puedes reducir tu dependencia de la red eléctrica y el coste de tu suministro.

En este artículo te explicamos cómo funciona una instalación fotovoltaica de autoconsumo, qué ventajas tiene y qué requisitos necesitas para instalarla.

¿Cómo funciona una instalación fotovoltaica de autoconsumo?

Una instalación fotovoltaica de autoconsumo se compone básicamente de los siguientes elementos:

  • Paneles solares: son los encargados de captar la radiación solar y transformarla en corriente eléctrica continua.
  • Inversor: es el dispositivo que convierte la corriente continua en corriente alterna, que es la que se utiliza en los aparatos eléctricos.
  • Contador bidireccional: es el que mide la energía que se consume y la que se inyecta a la red, en caso de que haya excedentes.
  • Red eléctrica: es la que suministra la energía cuando la producción solar es insuficiente o cuando hay demanda nocturna.

Existen dos tipos principales de instalaciones fotovoltaicas de autoconsumo:

  • Conexión a red: son las que están conectadas a la red eléctrica y pueden verter los excedentes de energía a cambio de una compensación económica. Estas instalaciones pueden ser con o sin baterías. Las baterías permiten almacenar la energía sobrante para usarla cuando sea necesario, aumentando así el grado de autoconsumo y la independencia energética.
  • Aisladas: son las que no están conectadas a la red eléctrica y funcionan de forma autónoma. Estas instalaciones requieren baterías para almacenar la energía y un grupo electrógeno o una fuente alternativa para garantizar el suministro en todo momento.

¿Qué ventajas tiene una instalación fotovoltaica de autoconsumo?

Una instalación fotovoltaica de autoconsumo tiene múltiples ventajas, tanto económicas como ambientales. Algunas de ellas son:

  • Ahorro económico: al generar tu propia energía, reduces el consumo de la red y por tanto el importe de tu factura eléctrica. Además, puedes obtener una compensación por los excedentes que viertas a la red, lo que supone un ingreso extra. Según el tipo y tamaño de instalación, el periodo de amortización puede variar entre 5 y 10 años.
  • Sostenibilidad ambiental: al utilizar una fuente renovable como el sol, evitas la emisión de gases contaminantes y contribuyes a mitigar el cambio climático. Además, al reducir tu dependencia de la red, disminuyes el riesgo de apagones y cortes de suministro.
  • Valor añadido: al instalar una instalación fotovoltaica de autoconsumo, aumentas el valor de tu vivienda o negocio, ya que se trata de un elemento diferenciador y atractivo para posibles compradores o clientes. Asimismo, mejoras tu imagen como persona o empresa comprometida con el medio ambiente y la innovación.

¿Qué requisitos necesitas para instalar una instalación fotovoltaica de autoconsumo?

Para instalar una instalación fotovoltaica de autoconsumo necesitas cumplir con una serie de requisitos técnicos, administrativos y legales. Algunos de ellos son:

  • Disponer de espacio suficiente: debes contar con una superficie adecuada para colocar los paneles solares, ya sea en el tejado, en la fachada o en el suelo. El espacio debe estar orientado al sur y tener una buena exposición solar, sin sombras ni obstáculos.
  • Realizar un estudio previo: debes analizar tu consumo eléctrico, tu potencia contratada y tu tarifa, para determinar el tipo y tamaño de instalación que más te conviene. También debes tener en cuenta los costes de instalación, mantenimiento y conexión a la red, así como las posibles ayudas o subvenciones disponibles.
  • Solicitar los permisos necesarios: debes obtener la autorización del ayuntamiento, de la comunidad de propietarios y de la compañía eléctrica para realizar la instalación. También debes inscribir la instalación en el registro autonómico correspondiente y comunicarla al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
  • Contratar a un profesional cualificado: debes contar con una empresa o un instalador autorizado que se encargue de diseñar, ejecutar y legalizar la instalación, siguiendo las normas de seguridad y calidad vigentes. También debes contratar un seguro de responsabilidad civil que cubra los posibles daños o incidencias que puedan ocurrir.

¿Te animas a instalar una instalación fotovoltaica de autoconsumo?

Como has visto, una instalación fotovoltaica de autoconsumo es una opción muy interesante para generar tu propia energía eléctrica y disfrutar de sus ventajas económicas y ambientales. Si quieres saber más sobre este tema o necesitas asesoramiento profesional, no dudes en contactar con nosotros. En Juan Andrés Ingeniería somos expertos en instalaciones fotovoltaicas de autoconsumo y te ofrecemos un servicio integral y personalizado. Visita nuestra página web y solicita tu presupuesto sin compromiso. ¡Te esperamos!